lunes, 17 de agosto de 2026

Hay un corazón que llora en la hoguera de la soledad

 

Hay un corazón que llora en la hoguera de la soledad.

Su llanto resbala por los ojos de la indiferencia

hasta los límites del infinito.

Pétalos de acíbar enjugan sus lágrimas

que caen desde las manos del abandono

hasta la amargura del olvido.

Hierve el dolor en la hoguera del llanto

y una mirada se ahoga en los límites de la soledad.

Hay un corazón roto que llora

y todas las emociones caen al asombro del abismo.

Hierve el llanto en la hoguera del dolor

mientras unos ojos escuchan

el sonido del silencio

que se pierde entre los párpados del miedo.

Hay un corazón roto que llora lágrimas de acero y frío.


© Juio Noel 

viernes, 14 de agosto de 2026

Sale de unos labios el dolor hundido

 

Sale de unos labios el dolor hundido

en la noche de la angustia y el miedo.

Asciende hasta tocar la cúspide del llanto

que se derrama por la vastedad del universo.

Salen cuchillos como miradas de unos ojos atónitos

que contemplan la ausencia

y se esconden de la luz tras las paredes del sueño.

Salen fuegos de flecha como palabras

de una boca de espanto,

boca que rompe el dolor de los estallidos

y cae inerme a la soledad del abismo.

Y hay ojos que miran desde la distancia del tiempo.

Y hay ojos impasibles en el abandono y la soledad.

Y hay lágrimas que se queman en esos ojos sin llanto.

Y hay palabras que mueren en las bocas del miedo.

Pero no hay consuelo para el dolor de unos labios

que se hunde en una boca sin voz,

una boca que llora hacia dentro.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 12 de agosto de 2026

El dolor hirió la inocencia de unas manos

 

El dolor hirió la inocencia de unas manos.

Aún se oían voces tiernas que gritaban

en los días azules

y gotas de rocío

que perlaban la blancura de los lirios.

Aún se oían los suspiros de las flores

en una tarde de verano

y los susurros de las olas que se estrellaban

en los acantilados de la esperanza.

Aún se oía la transparencia del viento

que rozaba los labios del júbilo.

Pero el dolor hirió la inocencia de unas manos

que sólo podían tocar el latido del miedo

y refugiarse en el límite del llanto.

¡Lívido silencio en el espesor de la tristeza!


© Julio Noel 

De Estallidos de dolor 


lunes, 10 de agosto de 2026

Aquella mirada entre el dolor y la muerte

 

Aquella mirada entre el dolor y la muerte

se deshizo en lágrimas de fuego

que quemaban las horas de sopor y hastío.

Un silencio espeso y amarillo subía

por los labios perdidos de la congoja y el miedo

y

caías

al abandono de la locura y la soledad.

Sombras sin pájaros se posaban al borde

del ataúd del tiempo

y notas de fuego

quemaban las horas de sopor y espanto.

Gotas de lluvia se posaron en los párpados del cielo

mientras una lágrima rodaba por la mejilla del dolor.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 


viernes, 7 de agosto de 2026

Me sumergí en las horas felices de mis sueños

 

Me sumergí en las horas felices de mis sueños

para olvidarme del rostro impasible

y ahora una mirada de dolor

hiere mis ojos

como el zumbido de la abeja el carmín de la flor.

Fui ave de luz y voz del silencio

que voló por los labios del alba

hasta hundirse en la lujuria de la libertad.

Y ahora veo de nuevo la mirada sin rostro

que atraviesa el límite de mi angustia

y husmea los rincones más recónditos de mi soledad.

Ya sólo me rodean las sombras de la ausencia

en la noche del llanto.

Ya sólo hay luz

en las pupilas de la oscuridad.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 5 de agosto de 2026

En la penumbra se alza un rostro sin llanto ni gemidos

 

En la penumbra se alza un rostro sin llanto ni gemidos.

Siente la furia del mar y los aullidos del viento

que se estrellan

contra las paredes del insomnio.

Arden peces en sus ojos

cuando llega cansado el atardecer

y tiembla la luz al tocar sus manos

los labios del ocaso.

Una línea púrpura atraviesa el horizonte lejano.

El miedo se esconde en los ojos de los peces.

Rezuma dolor por las paredes

del espanto

cuando mil bocas mudas

estallan en un grito de silencio

al contemplar el rostro sin llanto ni gemidos.


© Julio Noel  


De Estallidos de dolor 

lunes, 3 de agosto de 2026

Debajo de una mirada arde el color del llanto

 

Debajo de una mirada arde el color del llanto.

Yo vi unos ojos que besaban la flor amarilla

de la ausencia.

Ojos que reflejaban la dulzura de una noche de verano

en un mar de lágrimas y suspiros.

Por el borde del llanto

se desliza el dolor de unas manos

que ya no pueden tocar la ternura de un beso.

Por los labios abrasados camina una voz

aterrada

para ocultarse

entre los muros del miedo.

Muros heridos por la lluvia y el viento.

Yo vi unos ojos que derramaban dolor y espanto.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

viernes, 31 de julio de 2026

Regreso a lo desconocido atravesando el dolor

 

Regreso a lo desconocido atravesando el dolor

de unos labios que mueren envueltos en sollozos.

¡Ah el silencio de las palabras

que caen en el vacío!

¡Ah el grito de una boca sin rostro!

La angustia resbala por los aullidos de la soledad

hasta perderse en los valles sin límite

y en los mares sin fondo.

Hay un ruiseñor solitario

que canta a la tristeza en los jardines perdidos.

¡Ah la soledad de unos ojos

que lloran la ausencia de los álamos!

¿Hasta cuándo durará la indiferencia de las piedras

mordiendo el polvo del camino?

Yo vi unos labios que besaban los latidos del tiempo.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 29 de julio de 2026

Déjame que salga a la luz de la esperanza

 

Déjame que salga a la luz de la esperanza

para recorrer los caminos del silencio

por la senda sin nombre.

Déjame que busque los aullidos de soledad

en el vacío de una ausencia

que oculta el dolor de mis labios.

Aún recuerdo la luz del alba que cegaba mis ojos

con un tul púrpura

para que no viera los gritos de angustia

que caían del espanto de tu boca.

Aún recuerdo aquella mirada ausente

que se perdía en la inmensidad azul

para no tocar la herida de mis sentimientos.

Déjame llorar a solas

el dolor de una ausencia y de un olvido.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 27 de julio de 2026

Aún seguía en los suspiros de la noche

 

Aún seguía en los suspiros de la noche

que derramaba sombras de luz

por los caminos indecisos de los sueños.

Aún seguía en la incertidumbre de las horas

que se estrellaban contra las nubes del desencanto

como el pájaro que vuela entre el miedo

y los aleteos de la luz.

Subía por la pendiente del desamparo

hasta rozar con los dedos

el límite del dolor.

Cada mañana, al tocar la luz del alba,

se desprendía de su boca la angustia

para caminar por el borde de la libertad.

Y desde el límite del tiempo

se sumergía en el mar sin orillas de los sueños.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 


viernes, 24 de julio de 2026

Vi cómo ascendía el llanto de un corazón roto

 


Vi cómo ascendía el llanto de un corazón roto

que derramaba lágrimas hasta la agonía

y cómo descendía el dolor por los muros

del miedo.

Una angustia amarilla caminaba

por la orilla de la soledad en busca

de consuelo

y

entre tanta ausencia

mil ojos aterrados la miraban en silencio.

Vi cómo el dolor bajaba

hasta golpear el asombro

de aquellos ojos que miraban con miedo.

Vi cómo poco a poco el asombro

se hundía en el eco del silencio.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 22 de julio de 2026

¡Ah!, una boca sin forma

 

¡Ah!, una boca sin forma,

unos ojos desorbitados, lágrimas como puños,

alaridos de dolor…,

y la fusta cimbreante en unas manos sin misericordia.

Una mirada como el filo de una navaja caía

sobre el grito de horror que desgarraba

una garganta saciada de dolor y de sed.

Y los ayes ascendían hasta el hueco de

los corazones que nadaban

en el mar de la ansiedad.

Un grito de rabia brotó de la boca sin rostro

para infligir, si cabe, una pizca más

de dolor al cordero exánime.

La luz de los ojos se apagó en las manos

de la víctima inocente

y su boca se transfiguró en la mueca del dolor.

Una nube de terror cubrió todas las miradas.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 20 de julio de 2026

Era el grito del silencio, la palabra sin sonido

 

Era el grito del silencio, la palabra sin sonido,

la hora en que

el miedo amordazaba los labios.

Se abría la luz en la curva del horizonte

para iluminar la ausencia de la gratitud

y en medio de la nada

surgía el llanto del dolor

que encendía la penumbra de los corazones.

Cada mañana la voz sin rostro se sumergía

en el mar de la serenidad.

Ponía en el silencio palabras

que llenaban el corazón de dolor

y sus espinas se clavaban en las paredes del abismo.

Lágrimas como gritos

se estrellaban en el cristal de los sentimientos

y la voz sin rostro seguía martilleando los oídos.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

viernes, 17 de julio de 2026

La mirada sin rostro vigilaba la noche

 

La mirada sin rostro vigilaba la noche.

En sus manos caían los gemidos del silencio

que se apagaban bajo las sábanas del dolor.

Iba presurosa por el límite del tiempo

en busca de palabras olvidadas,

de bisbiseos rotos en la oquedad de los labios.

A veces se escondía en la oscuridad

para que su sombra no tropezara con la penumbra de la noche.

Sus ojos inyectaban odio en el candor.

Ojos que se hundían en el mar de la perversidad.

A veces risas entrecortadas encubrían

los gemidos de dolor

que atravesaban las paredes del silencio.

Y la mirada sin rostro caía

sobre una cara ausente

que se ocultaba en la aureola de la penumbra.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 15 de julio de 2026

Cae el dolor de tu mirada sobre la tierra quemada

 

Cae el dolor de tu mirada sobre la tierra quemada

por el volcán del odio.

Un manto de silencio cubre el alarido

que llena el vacío de tus ojos.

Miras el límite del espanto para ver la cara del miedo.

Miras la orilla de la noche para tocar la luz.

Miras el murmullo incesante de las olas

para sumergirte en la eternidad.

Cada mañana despiertas a la sombra de la ausencia

en suspiros de abandono.

Cada mañana caen tus lágrimas

al abismo de tus manos.

Cada mañana te despiertas en tu soledad.

Los estallidos de dolor son incesantes

y sólo tu asombro es su límite.

Tus manos se hunden en el llanto.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 13 de julio de 2026

Siento el acero de unos ojos en el dolor de mis labios

 

Siento el acero de unos ojos en el dolor de mis labios,

una mirada apoyada en los latidos de mi corazón.

Risas aterciopeladas se apresuran

por la comisura del silencio

hasta romper

el canto del jilguero en los suspiros de mi pecho.

Una boca llena de espanto

se apoya en las sombras de la noche

y lágrimas colmadas de dulce nostalgia

se precipitan

en el dolor de mis manos.

La música del silencio toca acordes de oro

que resplandecen en el espesor de las tinieblas.

Y la agonía de mi pena

se deslíe en la dulzura del llanto. 


                                                                        © Julio Noel 


                                                                        De Estallidos de dolor 

viernes, 10 de julio de 2026

Ascendí por la calle del llanto hasta tocar

 

Ascendí por la calle del llanto hasta tocar

una luz cárdena

que lamía mi corazón.

Vi las lágrimas de la amargura

en los ojos de los insectos

que se bañaban en el aroma de la dulzura.

Labios llenos de dolor

dejaron caer un suspiro

en la tarde que se teñía de espanto con los colores

de la ausencia.

Vi la fatiga de los pájaros suspendida

en la sombra de su vuelo

y nubes que sonreían al azul.

Ascendí hasta tocar con mis ojos

el llanto del cielo.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 8 de julio de 2026

Hay sombras de luz que descienden

 

Hay sombras de luz que descienden

por el declive del llanto,

lágrimas que encierran el silencio de la noche

en el dolor de unos labios,

nubes de soledad que sueñan el invierno.

El corazón puede sembrar amapolas

en el confín de un beso,

pero no es necesario que la ausencia

se asome a la ventana del desvelo,

no es necesario que el dolor rompa

una lágrima en la noche.

El corazón puede sembrar sueños

en un suspiro azul,

pero no es necesario que una lágrima

caiga en la sombra del llanto.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 6 de julio de 2026

La noche discurría por las laderas del silencio

 

La noche discurría por las laderas del silencio,

un silencio roto por el vacío de tu ausencia.

Me asomé a la ventana de la tristeza

y sólo discerní el dolor del olvido.

Tu memoria

navegaba por un mar sin orillas

que se perdía en los límites del tiempo.

Allá donde un corazón sembró besos de amor

ahora sólo hay árboles sin sombra,

brisas sin huellas,

dolor sin lágrimas que mancillen

la blancura del invierno.

La nieve cubrió el vacío de tu ausencia

y ahora sólo queda un silencio azul

en las noches de mis desvelos.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

viernes, 3 de julio de 2026

Manan lágrimas en los manantiales de unos ojos

 


Manan lágrimas en los manantiales de unos ojos

que ya no ven la ceguedad de las sombras.

Por los muros blancos del silencio

sube una luz que aplasta mi corazón.

Unas manos se extienden hacia el abismo de la nada

para pedir el auxilio de una mirada que se pierde

en el abandono de unos ojos.

Y ahora ¿cómo detener

el manantial de sus lágrimas?

¿Cómo liberar mi corazón oprimido?

Caen

como lluvia de otoño

esas lágrimas por las cataratas del tiempo

mientras tú te ocultas en la inmensidad del bosque.

En los labios del alba

vuelan cantos de alondras que oscurecen el cielo.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor