miércoles, 12 de agosto de 2026

El dolor hirió la inocencia de unas manos

 

El dolor hirió la inocencia de unas manos.

Aún se oían voces tiernas que gritaban

en los días azules

y gotas de rocío

que perlaban la blancura de los lirios.

Aún se oían los suspiros de las flores

en una tarde de verano

y los susurros de las olas que se estrellaban

en los acantilados de la esperanza.

Aún se oía la transparencia del viento

que rozaba los labios del júbilo.

Pero el dolor hirió la inocencia de unas manos

que sólo podían tocar el latido del miedo

y refugiarse en el límite del llanto.

¡Lívido silencio en el espesor de la tristeza!


© Julio Noel 

De Estallidos de dolor 


No hay comentarios:

Publicar un comentario