Soñé que la sangre de la tierra se derramaba en ríos de lava
que ascendían hasta el más hondo de los infiernos,
soñé que el dolor del mundo rodaba
por la pendiente del miedo,
soñé que la injusticia humana
se había adueñado de los derechos del pueblo,
soñé que reinaban el caos, la anarquía, la desolación,
el egoísmo, el desorden, el desgobierno.
Soñé que todo lo que amaba
había muerto.
Entonces,
vi la luz del alba
bajo la sombra del universo,
vi el aroma de las flores que se esparcía
por las venas azules del cielo,
vi que el amor sonreía entre los nenúfares
de un lago azul.
Vi que estaba despierto.
© Julio Noel
De Estallidos de dolor