Siento la sonrisa del tiempo en mis labios.
Viene por el viento azul sin límites,
por el horizonte sin ocaso.
El último suspiro de las violetas
se estrella en mis manos
y su quejido se aleja
como pájaro azul
por la orilla del desengaño.
Hay rosas que mueren
en la frontera sin límite de la nostalgia
cuando el tiempo se detiene
en la sonrisa de unos labios.
© Julio Noel
De Estallidos de dolor