lunes, 11 de mayo de 2026

Caen palabras discordes

 

Caen palabras discordes

en las horas amarillas de mi hastío.

Gotas de lluvia avanzan lentamente

por los hilos de mi aburrimiento

hasta hundirse en el vacío de la soledad.

Un grito de dolor

se desliza

por la pendiente del tiempo

para arrojarse en la orilla de la nostalgia.

Lágrimas como puños

manan de unos ojos negros

mientras huye del abismo de una boca

el aullido del espanto.

Mi locura atraviesa la parábola del silencio.


© Julio Noel  


De Estallidos de dolor 

viernes, 8 de mayo de 2026

En las piedras se rompía el llanto

 

En las piedras se rompía el llanto

que caía por el abismo de unos ojos vacíos.

Una luz cálida ascendió por la profundidad

del silencio

cuando rocé la blancura de la nieve.

Tu aroma era suave en mis manos

al acariciar el color de la inocencia.

Vi unos labios en el espanto.

Vi cómo se retorcía el viento en el dolor

de unos sarmientos

que pendían como brazos.

Toqué el olor de la herrumbre

que se escondía en la pobreza

donde habita el asombro.

Mi grito se heló en el corazón del silencio.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 6 de mayo de 2026

Me sumergí en el silencio de la noche

 

Me sumergí en el silencio de la noche

en que se envolvía la plenitud de mi espanto.

Más allá del azul,

mi mirada

se perdía en las formas informes del olvido.

Miré a todos los lados

y sólo vi

la herida del dolor

que vertía el jugo amargo del acíbar

en mis labios.

Un velo azul selló la noche

y ya sólo vi

una luz lívida que cegó mis ojos

para velar la hondura de mi espanto.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 4 de mayo de 2026

Los labios del crepúsculo se cierran

 

Los labios del crepúsculo se cierran

y una sonrisa como una sombra blanca

cae en la noche,

besos de amapolas se pierden

en el destello que se desvanece en el horizonte.

Pétalos violetas apagan la luz del ocaso

y derraman una lágrima sobre las olas del mar,

lágrima que se lleva mi pena

hasta la orilla de la eternidad.

Bajo el velo de la noche se aleja

la sombra blanca y su sonrisa,

y entre mis brazos sólo queda

el dolor de una huida.

Por el mar se va una lágrima

y por la noche la sombra blanca de una sonrisa.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

viernes, 1 de mayo de 2026

Una sombra avanza entre la niebla

 

Una sombra avanza entre la niebla

en la ausencia gris de la tarde,

el dolor que arroja por su boca

ya no cabe en la herida del aire.

Va por el camino más solitario

donde la inocencia sonríe en los brazos del candor,

donde el silencio se esconde bajo la bruma de un grito,

un grito que hiere mi dolor.

Va por la soledad del camino

envuelta en el espanto de la tarde,

va embozada en un velo gris de ausencia

buscando las penas que se llevó el aire.

Una sombra grita su dolor en la niebla,

su dolor,

que se retuerce en el silencio gris de la tarde.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor  



miércoles, 29 de abril de 2026

Veo el mar y estoy suspendido en su calma azul

 

Veo el mar y estoy suspendido en su calma azul.

Todo gira a mi alrededor: la luz, el color, el viento...,

hasta los perfumes del jardín.

En vano busco las horas de mi pasado

perdidas en las sombras de mis recuerdos.

Como finísimas gotas de dolor caen por los bordes de octubre

hiriendo los latidos de mi corazón.

¡Qué feliz aquel ayer que nunca ha de volver!

Todo gira a mi alrededor: la música, el silencio,

la alegría…, y hasta el dolor; pero

las horas felices de mi pasado se pierden

en la luz sin límites de un horizonte de sueños.

Un murmullo lejano recorre las aristas del tiempo.

Abro los ojos y veo el mar suspendido en su calma azul.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 27 de abril de 2026

Yo no te veía

 

Yo no te veía.

Estaba mirando los colores azules

que se encendían en el mar verdeante

cuando sentí en mi piel el dolor agudo de una voz

que me hería con su afilado cuchillo

mientras deshojaba mi corazón.

Una sonrisa humeante ascendió desde el fondo azul

hasta la plenitud de mi contemplación.

Por delante de mi mirada pasaron las horas delirantes

que yo había vivido al borde de la locura

y en la orilla de la muerte.

Entonces oí el grito de tu voz

que pasó junto a mí como una exhalación

para hundirse en la rosa de pétalos rojos

que dejó mi dolor.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor