viernes, 14 de agosto de 2026

Sale de unos labios el dolor hundido

 

Sale de unos labios el dolor hundido

en la noche de la angustia y el miedo.

Asciende hasta tocar la cúspide del llanto

que se derrama por la vastedad del universo.

Salen cuchillos como miradas de unos ojos atónitos

que contemplan la ausencia

y se esconden de la luz tras las paredes del sueño.

Salen fuegos de flecha como palabras

de una boca de espanto,

boca que rompe el dolor de los estallidos

y cae inerme a la soledad del abismo.

Y hay ojos que miran desde la distancia del tiempo.

Y hay ojos impasibles en el abandono y la soledad.

Y hay lágrimas que se queman en esos ojos sin llanto.

Y hay palabras que mueren en las bocas del miedo.

Pero no hay consuelo para el dolor de unos labios

que se hunde en una boca sin voz,

una boca que llora hacia dentro.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 12 de agosto de 2026

El dolor hirió la inocencia de unas manos

 

El dolor hirió la inocencia de unas manos.

Aún se oían voces tiernas que gritaban

en los días azules

y gotas de rocío

que perlaban la blancura de los lirios.

Aún se oían los suspiros de las flores

en una tarde de verano

y los susurros de las olas que se estrellaban

en los acantilados de la esperanza.

Aún se oía la transparencia del viento

que rozaba los labios del júbilo.

Pero el dolor hirió la inocencia de unas manos

que sólo podían tocar el latido del miedo

y refugiarse en el límite del llanto.

¡Lívido silencio en el espesor de la tristeza!


© Julio Noel 

De Estallidos de dolor 


lunes, 10 de agosto de 2026

Aquella mirada entre el dolor y la muerte

 

Aquella mirada entre el dolor y la muerte

se deshizo en lágrimas de fuego

que quemaban las horas de sopor y hastío.

Un silencio espeso y amarillo subía

por los labios perdidos de la congoja y el miedo

y

caías

al abandono de la locura y la soledad.

Sombras sin pájaros se posaban al borde

del ataúd del tiempo

y notas de fuego

quemaban las horas de sopor y espanto.

Gotas de lluvia se posaron en los párpados del cielo

mientras una lágrima rodaba por la mejilla del dolor.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 


viernes, 7 de agosto de 2026

Me sumergí en las horas felices de mis sueños

 

Me sumergí en las horas felices de mis sueños

para olvidarme del rostro impasible

y ahora una mirada de dolor

hiere mis ojos

como el zumbido de la abeja el carmín de la flor.

Fui ave de luz y voz del silencio

que voló por los labios del alba

hasta hundirse en la lujuria de la libertad.

Y ahora veo de nuevo la mirada sin rostro

que atraviesa el límite de mi angustia

y husmea los rincones más recónditos de mi soledad.

Ya sólo me rodean las sombras de la ausencia

en la noche del llanto.

Ya sólo hay luz

en las pupilas de la oscuridad.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 5 de agosto de 2026

En la penumbra se alza un rostro sin llanto ni gemidos

 

En la penumbra se alza un rostro sin llanto ni gemidos.

Siente la furia del mar y los aullidos del viento

que se estrellan

contra las paredes del insomnio.

Arden peces en sus ojos

cuando llega cansado el atardecer

y tiembla la luz al tocar sus manos

los labios del ocaso.

Una línea púrpura atraviesa el horizonte lejano.

El miedo se esconde en los ojos de los peces.

Rezuma dolor por las paredes

del espanto

cuando mil bocas mudas

estallan en un grito de silencio

al contemplar el rostro sin llanto ni gemidos.


© Julio Noel  


De Estallidos de dolor 

lunes, 3 de agosto de 2026

Debajo de una mirada arde el color del llanto

 

Debajo de una mirada arde el color del llanto.

Yo vi unos ojos que besaban la flor amarilla

de la ausencia.

Ojos que reflejaban la dulzura de una noche de verano

en un mar de lágrimas y suspiros.

Por el borde del llanto

se desliza el dolor de unas manos

que ya no pueden tocar la ternura de un beso.

Por los labios abrasados camina una voz

aterrada

para ocultarse

entre los muros del miedo.

Muros heridos por la lluvia y el viento.

Yo vi unos ojos que derramaban dolor y espanto.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

viernes, 31 de julio de 2026

Regreso a lo desconocido atravesando el dolor

 

Regreso a lo desconocido atravesando el dolor

de unos labios que mueren envueltos en sollozos.

¡Ah el silencio de las palabras

que caen en el vacío!

¡Ah el grito de una boca sin rostro!

La angustia resbala por los aullidos de la soledad

hasta perderse en los valles sin límite

y en los mares sin fondo.

Hay un ruiseñor solitario

que canta a la tristeza en los jardines perdidos.

¡Ah la soledad de unos ojos

que lloran la ausencia de los álamos!

¿Hasta cuándo durará la indiferencia de las piedras

mordiendo el polvo del camino?

Yo vi unos labios que besaban los latidos del tiempo.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor