lunes, 15 de junio de 2026

Risas diabólicas

 

Risas diabólicas

se escondían en el fondo de la noche

y el dolor huía con la cara desencajada

hasta el límite del asombro.

Cayeron en mis manos

unos ojos de espanto

que derramaban lágrimas como gotas de sal.

¡Ah el nimbo de horror de una boca

que se hunde en el abismo del miedo!

Una palabra de sobresalto

se queda prendida en la línea de los labios

y no puede huir en las alas de la libertad.

La noche

se ilumina con luz de asombro

mientras la amargura se refugia en un grito de silencio.


© Julio Noel 


De Estallidos de dlor 

viernes, 12 de junio de 2026

Crucé el muro de silencio de mi infancia

 

Crucé el muro de silencio de mi infancia

y caí al abismo del dolor.

En el espacio sin límites

hallé una ausencia que me miraba

con ojos sin rostro.

Su mirada era un látigo

que tatuaba mi piel a sangre y fuego.

Su mirada era un látigo

que esculpía su crueldad en mi cuerpo.

Risas malvadas escuché en noches de insomnio,

risas que subían por las paredes del sueño

hasta helar mi corazón

y roer el frío de mis huesos.

Mi inocencia se hundió en un infierno

de dolor y de miedo.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 10 de junio de 2026

Crucé la primavera de mi vida sin un nombre

 

Crucé la primavera de mi vida sin un nombre

que mancillara tus labios

y me alejé por remotas praderas

hasta el límite del olvido.


En el sueño de la tarde quiero recordar

tu nombre y tus manos

para no perderme en la senda sin nombre.

Pero ¿tus manos?,

ya no recuerdo cómo eran tus manos,

y ¿tu nombre?,

tu nombre se ha ido.


En el sueño de la tarde

ya no puedo recordar tu nombre ni tus manos,

en el sueño de la tarde

sólo puedo recordar el dolor de unos labios.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 8 de junio de 2026

Un alarido embargó el ancho de la noche

 

Un alarido embargó el ancho de la noche.


Iba colmado de lejanía y soledad,

de cándidos miedos y silencio ausente.

Sus colmillos se clavaron en la herida del dolor.


Una lágrima hirió la blancura de la inocencia

que se posó en la suavidad y ternura

de una flor.


Mis oídos ya no oyeron

la luz del alba

cuando se estrelló en

la línea de mis labios.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

sábado, 6 de junio de 2026

Había que disolver el dolor en lo líquido del aire

 

Había que disolver el dolor en lo líquido del aire,

mirar hacia dentro para ver

en la niña de tus ojos

la angustia reflejada.

Tu sonrisa se derretía en lágrimas

que morían en el aroma de los lirios

y un hastío violáceo

caía de tus manos hasta la altura de mi asombro.

Saliste a ver la profundidad de la noche

en el abismo de tu tedio

y tuve miedo de que no regresaras

a la luz de mi espanto.

Más allá del silencio se oyó

el desgarro de un grito.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

jueves, 4 de junio de 2026

En tus ojos arde una hoguera

 

En tus ojos arde una hoguera

entre llamas de asombro y miedo.

Lágrimas de dolor resbalan

por el atardecer amarillo de la nostalgia

mientras tu cara se esconde

de luz tras un velo.


Mirada sin rostro

que habitas

el mundo de los sueños,

escucha mi voz.

Yo haré que en tus ojos se apague

la hoguera del miedo.


Y más allá de tu mirada ya no habrá dolor.


© Julio  Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 1 de junio de 2026

Unas manos se alejaban de mí

 

Unas manos se alejaban de mí

y caía en el espanto del olvido.

Surgían unas sombras en la noche

que llenaban el hueco de mi terror.

Esas sombras me alejaban por las huellas del dolor

hasta la cumbre del abandono.

Mi pena, cansada, se sentó

a la orilla del asombro

por donde caminaba mi llanto.

La angustia y la amargura iban conmigo.

Unas manos se alejaron de mí.

Y vi sombras en la noche

que ocuparon el vacío

de aquellas manos que me abandonaron

en el espanto del olvido.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor