Vi caballos de espanto que cabalgaban por la noche del frío.
Vi alas de luz que huían del descaro de los cuervos.
Más allá del tiempo vi sombras
que revoloteaban en la caída del abismo.
Vi flores amarillas que con su pena herían mis labios.
Vi miradas de miedo que se escondían
entre los suspiros de los álamos.
El llanto se acurrucaba entre las gélidas sábanas
que cubrían el hambre y el desamparo.
¡Ah la mueca de la indigencia!
¡Ah el gesto del dolor!
¡Ah la desesperación!
Un mundo de desolación
se sumergía en el gélido invierno.
Y las miradas pasaban por la calle de la indiferencia
caminando de soslayo.
© Julio Noel
De Estallidos de dolor