Debajo de una mirada arde el color del llanto.
Yo vi unos ojos que besaban la flor amarilla
de la ausencia.
Ojos que reflejaban la dulzura de una noche de verano
en un mar de lágrimas y suspiros.
Por el borde del llanto
se desliza el dolor de unas manos
que ya no pueden tocar la ternura de un beso.
Por los labios abrasados camina una voz
aterrada
para ocultarse
entre los muros del miedo.
Muros heridos por la lluvia y el viento.
Yo vi unos ojos que derramaban dolor y espanto.
© Julio Noel
De Estallidos de dolor