miércoles, 21 de octubre de 2026

El aroma carmesí de tus labios

 

El aroma carmesí de tus labios

en el rumor se diluye de una ola,

por él mi corazón va penando

hacia un mar de sombras.

La verde sonrisa de tu mirada

sueños de oro tejió en mi fantasía,

las doradas espinas de su miel

hirieron mi alma de melancolía.

El postrero suspiro de la noche

ecos me trae de tu risa de plata,

una perla de rocío recorre

la herida que abrió tu última lágrima.

El colorado aroma de tus pétalos

se derrite en el susurro de una ola

y el candor de mis nostálgicos sueños,

en el fuego de una amapola.


© Julio Noel 


De Aromas de nostalgia 

lunes, 19 de octubre de 2026

Entre blancos suspiros de azucenas

 

Entre blancos suspiros de azucenas

y sedosas fragancias de magnolias,

en el azulado mar de la noche

tu sueño se licúa entre sus olas.

El fulgor esmeralda de tus ojos

se difumina en la noche estrellada

como el brillo del blanco lucero

cuando despierta la alegre mañana.

Los besos carmesíes de tu boca

se derriten en la algidez del hielo

cuando en el océano de la noche

con la dulzura de tus labios sueño.

Cuando mis párpados besa la aurora

y mi tálamo no alumbra tu luz,

una espina hiere mi corazón

y una paloma vuela en el azul.


© Julio Noel 


De Aromas de nostalgia 

viernes, 16 de octubre de 2026

No fue el canto de la oropéndola

 

No fue el canto de la oropéndola

lo que escuché al nacer el alba,

fue la sonrisa de tu voz

que alegre a mi oído cantaba.

En las calmadas horas de la noche,

cuando tiemblan las estrellas lejanas,

el aroma de un amor me sumerge

en un jardín de luz y calma.

Una amena voz me seduce

en las olas de una remota playa

y su canto de sirena me lleva

a un paraíso de nostalgia.

Fue la sonrisa de tu voz,

con su blancura y su elegancia,

la que me despertó con su canto

en el dulce nacer de la alborada.


© Julio Noel 


De Aromas de nostalgia 

miércoles, 14 de octubre de 2026

Tu linda cara parece oro y grana

 

Tu linda cara parece oro y grana

como el trigo entre las amapolas,

tus ojos, esmeraldas en las olas

que el nacer alegran de la mañana.

Tu voz, dulce fluir de la fontana

y salado eco de la caracola,

es la más resplandeciente aureola

que jamás ciñó belleza humana.

El tornasol de tus rosadas alas

se refleja en la dorada alameda

como las blancas notas de un violín.

En la alborada un vaho azul exhalas

que embruja mi alma con suave seda

y la eleva hasta el último confín.


© Julio Noel 


De Aromas de nostalgia 

lunes, 12 de octubre de 2026

La risa de tus labios ilumina tu cara

 

La risa de tus labios ilumina tu cara

en los blancos días de la alegre primavera,

eres cual bella náyade que en la fuente espera

el purpúreo aroma de la rosa más cara.

Tus verdes ojos son como la esplendente Zara

que brilla cual fulgente sol en la azul esfera,

eres entre las más lindas flores la primera

y entre todas fulges como lucero sin tara.

Tierna y cándida como la blanca azucena,

irradias tu perfume como halo de esplendor

cuyo brillo ciega a todos cuantos te miran.

Afable y primorosa, tu mirada está llena

de amarga dulzura y de pérfido candor

que cautiva el corazón de cuantos te admiran.


© Julio Noel 


De Aromas de nostalgia 

viernes, 9 de octubre de 2026

En el bosque, hechizado, perseguí una gacela

 

En el bosque, hechizado, perseguí una gacela

que llevó mis pasos al lugar más escondido,

en pos de sí una fragancia incendiaba el aire

con un cárdeno aroma a hierbabuena y tomillo.

En un ameno soto de plantas aromáticas

manaba una olorosa fuente agua de mirto,

en su espejo una ninfa miraba su cara

inmaculada como los pétalos de un lirio.

Sus rizados cabellos de oro peinaba absorta

entre blancas sonrisas y ardorosos suspiros,

de su boca de fresa amargas quejas volaban

en tules esmeraldas hacia el orbe infinito.

Mi súbita presencia en aquel dulce edén

en efímero vaho esfumó mi sueño idílico. 


© Julio Noel 


De Aromas de nostalgia 

miércoles, 7 de octubre de 2026

De pavor tembló la noche estrellada

 

De pavor tembló la noche estrellada,

se apagó el lucero matutino,

se encendió el rubor de la alborada

cuando te cruzaste en mi camino.

De esmeralda era tu verde mirada,

tus sedosos cabellos, de oro fino,

tu boca era como fresa rosada

que destilaba un licor divino.

De tu belleza quedé locamente

enamorado y a tus pies rendido

cual mísero fámulo de tu amor.

De pena lloré cuando de repente

me atravesó la flecha de Cupido

bañando mi corazón de dolor.


© Julio Noel 


De Aromas de nostalgia