miércoles, 1 de julio de 2026

Basta cerrar los ojos para herir tus labios

 

Basta cerrar los ojos para herir tus labios

con el color de una palabra

y ver que el dolor se esfuma

por la quietud del tiempo como una sombra

que se deshace

con las caricias del sol.

Sonrisas como labios

caen

por la comisura de las bocas

mientras las penas fluyen por las arrugas del tiempo.

Una mano descarnada

se alarga hasta el atardecer

como queriendo atrapar entre sus nudosos dedos

el calor que huye. Y todo el dolor de la tarde

estalla en unos labios.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor