viernes, 29 de mayo de 2026

Vi cómo ascendía el dolor

 

Vi cómo ascendía el dolor

hasta unos labios

una tarde de otoño en que la tristeza caía

por la orilla del llanto.


Vi cómo el dolor se partía

en mil pedazos

y lentamente iba entretejiendo

una urdimbre de suspiros amargos

que se retorcía en los dedos nudosos

de unas arrugadas manos.


Vi cómo dolía el dolor

en unos labios

una tarde de octubre que llovía tristeza

por el límite del espanto.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 27 de mayo de 2026

El dolor chocaba contra el cristal frío de la ventana

 

El dolor chocaba contra el cristal frío de la ventana

y caía lentamente al suelo

retorciéndose en el verdor de la hierba.

En el espejo del agua

se reflejaba una boca de espanto

que huía, despavorida, del tedio de la tarde.

En el temblor de una rama

se posó el canto de un jilguero

cuando se alejaba de los aullidos del ocaso.

Tu voz llegó hasta mí

rota por el estallido del silencio

que se precipitó por las laderas de la noche.

Un alarido salido de lo más profundo de tu dolor

fue a estrellarse en el cristal del agua

en que se miraba el asombro de tus ojos.

Gotas de infinita pena resbalaron por tu cara.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 25 de mayo de 2026

Por los lados de la tarde resbalaban lágrimas

 

Por los lados de la tarde resbalaban lágrimas

que encendían el llanto.

Llevaba el dolor en sus manos

y en sus labios el terror que caía de sus ojos.

Era triste en sus ademanes.

Su mirada se ocultaba en la lentitud de las horas,

en la nostalgia del olvido,

en el paso del tiempo.

Con la boca llena de espanto

y las manos que se retorcían de dolor

ascendió hasta el borde del ocaso

para ocultarse en el límite de la luz.

Sus lágrimas resbalaron por los párpados del llanto

hasta que el dolor oscureció la noche.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

viernes, 22 de mayo de 2026

Viajaré por lagos de luz hasta el límite del tiempo

 

Viajaré por lagos de luz hasta el límite del tiempo.

Volaré, cual pájaro sin alas, por el mar de mis sueños.

Me alejaré en las alas del viento

hasta la orilla de tu nombre,

porque me asustan las tardes de espanto,

los aullidos de dolor de la noche sin fondo,

las horas sin frontera que viví en tu recuerdo.

Lágrimas de nostalgia corren por el río de mis emociones

para precipitarse en el abismo del dolor.

¡Y la noche se ríe de mi llanto!

Ya no oigo la sonrisa de la luna

ni veo el canto del jilguero

que se enredaba en los dedos de la noche.

Sólo unos ojos grandes como el silencio.

¡Ah los lagos de luz donde olvidé tu nombre!

¡Ah el mar donde mueren mis sueños!


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 20 de mayo de 2026

En la noche sin aurora

 

En la noche sin aurora

quiero romper las cadenas que aprisionan mi cuerpo

a los labios del dolor

y

huir

por los límites del tiempo.

En alas de plata

volaré por las orillas del sueño

hasta los jardines

donde habitan los recuerdos.

Cruzaré los mares sin orilla

y me arrojaré a la bruma gris de un lago sin límite

donde pájaros azules cantan la canción de la vida.

Allá, lejos,

muy lejos,

en la noche sin aurora

romperé las cadenas del dolor

para sumergirme en el reino de las sombras.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 


lunes, 18 de mayo de 2026

Como grito desesperado que se desprende

 

Como grito desesperado que se desprende

del dolor de las estrellas

me llega el sonido del silencio

cuando tu canto sangra entre las piedras.


Una luz hiere la noche,

un susurro flota en las olas,

una gota de lluvia besa una frente,

un gemido amargo muere en una boca.


En silencio

va llorando la noche

la amargura de su tristeza

por la senda del olvido que recorre el viento

bajo el grito de dolor de las estrellas.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

viernes, 15 de mayo de 2026

Vi el dolor en unos pétalos rotos

 


Vi el dolor en unos pétalos rotos

por la desidia.

Una lágrima resbalaba por la orilla del llanto

hasta caer

en la amargura de un corazón herido

y la profundidad de unos suspiros se derramaba

por la soledad de unos labios.

Vi caer el dolor en mis manos hasta borrar

las líneas de mi piel

mientras el viento se llevaba

los pétalos rotos del corazón herido.

Y soñé con el abandono en los brazos

de la luna

una noche

de calma azul en mi llanto.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 13 de mayo de 2026

De mis labios caen lágrimas de dolor

 

De mis labios caen lágrimas de dolor

que mis ojos ya no vierten por estar marchitos

de tanto llorar

en la resignación y el cautiverio.

Un suspiro angustioso

atraviesa

la soledad de la noche

para esconderse bajo el silencio

del abandono y la desesperación.

Y una sombra silenciosa observa

desde el ángulo de la indiferencia y la crueldad

el olvido

de tanto llanto.

El dolor es tanto alto,

que ya no cabe en sí mismo.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 11 de mayo de 2026

Caen palabras discordes

 

Caen palabras discordes

en las horas amarillas de mi hastío.

Gotas de lluvia avanzan lentamente

por los hilos de mi aburrimiento

hasta hundirse en el vacío de la soledad.

Un grito de dolor

se desliza

por la pendiente del tiempo

para arrojarse en la orilla de la nostalgia.

Lágrimas como puños

manan de unos ojos negros

mientras huye del abismo de una boca

el aullido del espanto.

Mi locura atraviesa la parábola del silencio.


© Julio Noel  


De Estallidos de dolor 

viernes, 8 de mayo de 2026

En las piedras se rompía el llanto

 

En las piedras se rompía el llanto

que caía por el abismo de unos ojos vacíos.

Una luz cálida ascendió por la profundidad

del silencio

cuando rocé la blancura de la nieve.

Tu aroma era suave en mis manos

al acariciar el color de la inocencia.

Vi unos labios en el espanto.

Vi cómo se retorcía el viento en el dolor

de unos sarmientos

que pendían como brazos.

Toqué el olor de la herrumbre

que se escondía en la pobreza

donde habita el asombro.

Mi grito se heló en el corazón del silencio.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 6 de mayo de 2026

Me sumergí en el silencio de la noche

 

Me sumergí en el silencio de la noche

en que se envolvía la plenitud de mi espanto.

Más allá del azul,

mi mirada

se perdía en las formas informes del olvido.

Miré a todos los lados

y sólo vi

la herida del dolor

que vertía el jugo amargo del acíbar

en mis labios.

Un velo azul selló la noche

y ya sólo vi

una luz lívida que cegó mis ojos

para velar la hondura de mi espanto.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 4 de mayo de 2026

Los labios del crepúsculo se cierran

 

Los labios del crepúsculo se cierran

y una sonrisa como una sombra blanca

cae en la noche,

besos de amapolas se pierden

en el destello que se desvanece en el horizonte.

Pétalos violetas apagan la luz del ocaso

y derraman una lágrima sobre las olas del mar,

lágrima que se lleva mi pena

hasta la orilla de la eternidad.

Bajo el velo de la noche se aleja

la sombra blanca y su sonrisa,

y entre mis brazos sólo queda

el dolor de una huida.

Por el mar se va una lágrima

y por la noche la sombra blanca de una sonrisa.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

viernes, 1 de mayo de 2026

Una sombra avanza entre la niebla

 

Una sombra avanza entre la niebla

en la ausencia gris de la tarde,

el dolor que arroja por su boca

ya no cabe en la herida del aire.

Va por el camino más solitario

donde la inocencia sonríe en los brazos del candor,

donde el silencio se esconde bajo la bruma de un grito,

un grito que hiere mi dolor.

Va por la soledad del camino

envuelta en el espanto de la tarde,

va embozada en un velo gris de ausencia

buscando las penas que se llevó el aire.

Una sombra grita su dolor en la niebla,

su dolor,

que se retuerce en el silencio gris de la tarde.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor