Manan lágrimas en los manantiales de unos ojos
que ya no ven la ceguedad de las sombras.
Por los muros blancos del silencio
sube una luz que aplasta mi corazón.
Unas manos se extienden hacia el abismo de la nada
para pedir el auxilio de una mirada que se pierde
en el abandono de unos ojos.
Y ahora ¿cómo detener
el manantial de sus lágrimas?
¿Cómo liberar mi corazón oprimido?
Caen
como lluvia de otoño
esas lágrimas por las cataratas del tiempo
mientras tú te ocultas en la inmensidad del bosque.
En los labios del alba
vuelan cantos de alondras que oscurecen el cielo.
© Julio Noel
De Estallidos de dolor
No hay comentarios:
Publicar un comentario