lunes, 31 de agosto de 2026

Siento miradas atónitas en mis manos

 

Siento miradas atónitas en mis manos

y veo cómo cae el dolor gota a gota

por los aullidos del tiempo.

Siento el latido de corazones desolados

que deambulan por el camino del abandono

en busca de la libertad.

Son ciervos heridos prisioneros en el redil

del engaño,

sombras del olvido y de la soledad.

Siento cuchillos como palabras

que hieren mis manos con el dolor de corazones

rotos por la ausencia y el abandono.

Gemidos ocultos en el llanto de unos ojos

que sólo se abren a las tinieblas del cautiverio

y donde ya no habitan más que el dolor y el olvido.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

viernes, 28 de agosto de 2026

Hay un abandono en las manos que sustentan

 


Hay un abandono en las manos que sustentan

la música del cautiverio.

Hay un abandono

en la mirada que se pierde en la lejanía del mar.

Gotas de fuego como lágrimas manan

de las fuentes del llanto para caer en el abismo

del dolor

y notas de miedo cortan el espesor del aire

que resuena en la transparencia de la luz.

Un suspiro cárdeno se eleva

por encima de la música

y sale volando hacia los límites de la libertad.

Bocas atónitas y miradas de asombro

contemplan el sobresalto.

Un estallido de dolor salpica de púrpura

la blancura de la inocencia.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 26 de agosto de 2026

Vi la tristeza en bocas llenas de espanto

 

Vi la tristeza en bocas llenas de espanto.

Su voz sonaba a dolor que se inoculaba en

las venas del miedo

mientras ojos desorbitados

recorrían el pentagrama de la ansiedad.

Por la orilla del terror resbalaban

lágrimas de angustia

que iban a estrellarse en el llanto

de corazones rotos por la lentitud del tiempo.

La tristeza persistía en el espanto de las bocas.

Y el dolor habitaba los corazones compungidos.

Manos de asombro

sostenían la sinfonía de pálpitos

hasta que la compasión del tiempo

se apiadaba de tanta desidia.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

lunes, 24 de agosto de 2026

Palabras ensangrentadas herían el silencio

 

Palabras ensangrentadas herían el silencio.

Ascendían como gotas de veneno por el río

de la mañana.

Sonaban a dolor y vacío.

Eran navajas que cortaban el aliento en los labios,

espadas que atravesaban el aire en los oídos,

puñales que se clavaban en los latidos del corazón.

Palabras heridas por el tiempo

se estrellaban contra los aullidos del silencio.

Volaban en enjambres caprichosos

como abejas desorientadas por el néctar del olvido.

Iban absortas de abandono por la curva

de la amargura y el dolor.

Verbos irregulares que saltaban como simios

en el árbol de la tristeza y la soledad.

Palabras que herían como cuchillos.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

viernes, 21 de agosto de 2026

El silencio se hundía en la oscuridad

 

El silencio se hundía en la oscuridad

empapada en frío y desencanto.

Una sensación gélida ascendía por la rigidez

de los miembros

hasta explotar en estallidos de dolor.

Las lágrimas no osaban mostrarse,

quedaban congeladas en el borde del tiempo.

Y de una sombra se escuchaban los pasos

que se deslizaban por el silencio de la noche.

Miradas como cuchillos caían sobre

el frío y el espanto

y el dolor

se acurrucaba entre los pliegues del miedo.

Solo entre las tinieblas y el terror,

dejaba caer el llanto en el borde del tiempo.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

miércoles, 19 de agosto de 2026

Desciende el llanto a las heridas de la noche

 


Desciende el llanto a las heridas de la noche

donde todo es silencio y vacío.

Desciende el suspiro de unos labios

a las arrugas de unas manos

que ya no pueden sostener el dolor de un corazón

hundido en la noche del insomnio.

Caen lágrimas de ausencia y frío por el límite

de la soledad para regar las flores

de un jardín marchito.

Caen lágrimas de fuego

por los límites del dolor

para derretirse en el río de la eternidad.

Cae un velo de silencio

por el llanto de la noche

para envolver las heridas de la soledad.

Cae el lamento de un corazón

al silencio y al vacío.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor

lunes, 17 de agosto de 2026

Hay un corazón que llora en la hoguera de la soledad

 

Hay un corazón que llora en la hoguera de la soledad.

Su llanto resbala por los ojos de la indiferencia

hasta los límites del infinito.

Pétalos de acíbar enjugan sus lágrimas

que caen desde las manos del abandono

hasta la amargura del olvido.

Hierve el dolor en la hoguera del llanto

y una mirada se ahoga en los límites de la soledad.

Hay un corazón roto que llora

y todas las emociones caen al asombro del abismo.

Hierve el llanto en la hoguera del dolor

mientras unos ojos escuchan

el sonido del silencio

que se pierde entre los párpados del miedo.

Hay un corazón roto que llora lágrimas de acero y frío.


© Juio Noel