lunes, 8 de junio de 2026

Un alarido embargó el ancho de la noche

 

Un alarido embargó el ancho de la noche.


Iba colmado de lejanía y soledad,

de cándidos miedos y silencio ausente.

Sus colmillos se clavaron en la herida del dolor.


Una lágrima hirió la blancura de la inocencia

que se posó en la suavidad y ternura

de una flor.


Mis oídos ya no oyeron

la luz del alba

cuando se estrelló en

la línea de mis labios.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

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