El susto agonizaba bajo aquel rostro sin ojos
que miraba a la cara del miedo.
Eran días de angustia
que llenaban los huecos de mi corazón.
Ibas cargado de espanto por los caminos
de las horas perdidas.
Se oían gritos de ausencia
que atravesaban las paredes del viento
donde habitaba la bestia del dolor.
Callaste tu silencio
por miedo a que te viera
aquella mirada del olvido
y lentamente entraste en el vacío de mis ojos.
© Julio Noel
De Estallidos de dolor
No hay comentarios:
Publicar un comentario