viernes, 17 de abril de 2026

Arrojé al mar la herida de mi dolor

 

Arrojé al mar la herida de mi dolor

para que no sangrara más,

arrojé mis lágrimas a la orilla de la luna

para que mi piel besara la hipérbole de la brisa.


En la noche sin límite vi la huida del tiempo

por la pendiente que atraviesa el dolor.

Un aullido de silencio estalló a mi lado

y se precipitó en el abismo del miedo.

Vi voces huir por un desierto de sombras.

Vi el dolor salir de bocas desorbitadas.

Vi manos herir el llanto de la noche.

Vi uñas rasgar el lomo del viento.

Vi golpear la luz del vértigo.


Para que mis lágrimas no cayeran en el llanto de la luna

arrojé mi dolor a la herida del mar.


© Julio Noel 


De Estallidos de dolor 

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