Tu aroma se sumergió en la inmensidad de la noche…
Era como incienso que caía al agua
en la profundidad de mi sueño.
Espera.
Te haré un vestido con la luz de las estrellas
y con el canto del silencio…
y en la primavera
volveremos a amarnos bajo el aroma del rododendro.
Tu sonrisa,
carmín de amapola,
voló hacia el cielo azul
como una mariposa
y su arrebol
se posó en mi boca.
Volveremos a amarnos cuando el mar se quede sin olas.
De Pétalos rojos
© Julio Noel
No hay comentarios:
Publicar un comentario