No era la brisa ni el viento, no.
Eras tú que pasabas besando el color de unos pétalos amarillos
como el pájaro que bebe el rubor de una nube.
Eras tú que derramabas la sonrisa de tus labios
como pétalos rojos en un racimo de lirios.
Eras tú que te sumergías en la luz del alba
como el vuelo de la alondra en la orilla del olvido.
El oro de tus cabellos cayó sobre mis manos,
el perfume de tu sonrisa se estrelló en mis labios
aquella tarde de nuestro primer beso.
No era la brisa ni el viento, no.
Era tu aroma que se rompía en la luz de un espejo,
era tu mirada que se estrellaba en una ola,
era tu sonrisa que caía como una cascada
por el abismo de tu boca.
Aún me duele tu ausencia
cuando recuerdo aquella tarde azul y oro.
De Pétalos rojos
© Julio Noel
No hay comentarios:
Publicar un comentario